10/11/09

10 noviembre 2009

"Nuestras mentes, además de haber sido entrenadas en términos de dualidad, han sido también entrenadas a pensar en términos de causación: Un reloj implica un relojero. No obstante, según el consistente hilo de la enseñanza perenne, éste es un salto tan innecesario como injustificado. El sueño no implica necesariamente un soñador. Según un texto budista, no hay hacedor que ejecute la acción. Y existe una frase taoista según la cual se describe al Tao como la red que no tiene tejedor. Ésta es, en verdad, la clave. Debido al condicionamiento, resulta incomprensible para nuestras mentes que haya atestiguamiento sin que haya entidad alguna que sea el testigo. No obstante, eso no significa que sea imposible entenderlo. Si sucede un cambio perceptivo y se comprende al más profundo nivel que no hay individuo alguno haciendo, pensando o experimentando nada, entonces no es preciso comprender nada más, no es preciso hacer nada más.
Sin olvidar jamás que todo esto son sólo conceptos, no la Verdad. Los conceptos no importan. Las experiencis, incluso las experiencias de despertar, no importan. Porque todos los conceptos y las experiencias son materia del sueño. Lo único que importa es la Comprensión..."

David Carse


"Con la creencia en el actor/entidad individual, los problemas nunca cesan. Cuando se ve que la naturaleza de la entidad individual es ilusoria, los problemas nunca surgen..."

Ramesh Balsekar


"Desde la perspectiva del infinito, es evidente que el yo individual no existe en absoluto. La idea de que tenemos un yo que controla, arbitra o ejecuta nuestras acciones es absurda. El yo individual no es nada más que una idea acerca de quiénes somos. Y las ideas son solamente ideas, y nada más..."

Suzanne Segal


"No hay pregunta que no sea inmediatamente respondida por la percatación de que esa pregunta, al igual que todas las preguntas, es un pensamiento vacío. No hay un individuo comprendiendo algo o cuestionándolo. La vida sucede por sí misma: Pensamientos, sentimientos, acciones, experiencias. No hay un individuo que haga nada, piense nada, experimente nada. Cuando se ve esto, las preguntas, simplemente, no se sostienen.
Todo lo que es, es Presencia. Y yo soy Eso. ¿Tenías alguna pregunta?..."

David Carse

05/10/09

5 octubre 2009

Carta de Wayne sobre la muerte de Ramesh:

"Dear Friends,
It is with the heaviest of hearts I write to tell you of the passing of our beloved Ramesh this morning at 9AM in his home in Bombay.
Ramesh was truly an extraordinary being. His life as a successful banker, author and spiritual teacher directly enriched the lives of tens of thousands of people.
Having met Ramesh was one of the defining moments of my life, as I am certain it was for many of you reading this note. His generous spirit, open, loving presence and spiritual Understanding combined to make him one of the truly great Sages of the 20th century. We are truly blessed to have known him...be it "in person" or through his Teaching.
Ramesh lives on. Though his body will this afternoon return to the elements, his spirit lives on in his books and in the hearts of all of us who have known him and loved him..
Twenty-two years ago Ramesh came into my life. Today his body leaves it. To have been able to walk beside him for all this time and to have been able to bow at his feet has been for me the greatest of life's blessings.I shall miss not being able to sit with Ramesh, to watch a cricket match together or to share some chocolate or to laugh at some silly joke he reads from the newspaper. It is not the greatness of the man I will miss most...his greatness remains undiminished by his death...it is the little things, the human things..
Many of you will share with me the exquisite human pain of the loss of a beloved one. If you take a moment to quietly look at it you may see in the pain the wonder of Life itself. If so, it will truly be the Grace of The Guru.
With much love,
Wayne"

5 octubre 2009

Queridísimo Ramesh, me uno a Wayne en el dolor y el amor que también son, ellos mismos, la gracia del Guru.
Paz con todos.

02/09/09

2 septiembre 2009

Wayne Liquorman:

MUESTRAS GRATUITAS
El vislumbre que uno obtiene es producto de la desidentificación total. Lo que ocurre es que hay estados en los que no hay un "tú" que esté presente, pero cuando no hay un "tú" presente, no hay un "tú" para experimentar ese estado. La experiencia de la presencia del "no-tú" se produce posteriormente. Entonces dices: "Tuve esa experiencia". Pero esa "experiencia" fue en realidad tu ausencia. Cuando vuelve tu presencia relativa, transmite a ese espacio de ausencia cualidades basadas en su contexto y cultura espiritual. El vislumbre mismo no tiene cualidad. No puede ser conocido por un "yo"...

La no-dualidad es el estado por omisión. El estado de dicha (la idea de ausencia de problemas) viene a continuación. Y por eso personas de distintas culturas, de diferentes épocas, de distintos trasfondos religiosos lo describen en términos diferentes, porque la capa que ponen encima de la experiencia es la capa de su condicionamiento. Pero la experiencia misma, la ausencia de experimentador, es la ausencia de mecanismo cuerpo-mente que experimente...

Cuando tienes un vislumbre, el único modo en que puedes saber que lo has tenido es llevarlo a lo fenoménico... Si "sabes" que estás en ello... ¡No estás!...

Nadie está iluminado. Cualquier experiencia de comprensión me ocurre a mí, y ningún yo puede estar iluminado. Toda experiencia es fenoménica... Esta experiencia de unidad o unión, que seguro que has tenido, es en realidad tu ausencia... Sólo cuando tú reemerges, acaba esa ausencia. Tú eres los paréntesis al comienzo y al final de la ausencia. Cuando se la pone entre paréntesis, la ausencia es cuantificada como "algo", un suceso, una experiencia.
Para el sabio no hay paréntesis final. No vuelve a recuperar el sentido de un "yo" personal para poner paréntesis a la ausencia y hacerla conocible. Así, se puede decir que el sabio no sabe que está iluminado.

12/08/09

12 agosto 2009

Le dije a mi alma: guarda silencio y espera sin esperanza
porque la esperanza sería esperanza de lo equivocado;
espera sin amor
porque el amor sería amor por lo equivocado; sin embargo
hay fe
pero la fe y el amor y la esperanza están en la espera.

T.S. Elliot
Cuatro Cuartetos

28/06/09

28 junio 2009

Cuando creas haberlo perdido todo, descubres que siempre puedes perder algo más.

Bob Dylan




La experiencia del Sí mismo es siempre una derrota para el ego.

Carl Jung




Lo que es extraordinario y eterno
no quiere ser sometido por nosotros (...)
Quien es vencido por un ángel
se retira orgulloso y fortalecido,
engrandecido por su mano severa (...)
Ganar no tienta al verdadero hombre.
Así es como él crece, siendo derrotado,
decisivamente,
por seres cada vez más magníficos.

Rainer María Rilke




Este ser humano es como una posada.
Cada mañana hay una nueva llegada,
una alegría, una depresión, una mezquindad,
cierta conciencia momentánea que llega
como un huésped inesperado.

¡Dales la bienvenida a todos ellos!
Incluso aunque traigan una multitud de pesares
que asolen tu casa
y la vacíen de muebles,
sin embargo, trata a cada uno de ellos
de forma honorable.
Tal vez te esté vaciando
para un nuevo deleite.

El pensamiento sombrío, la vergüenza, la malicia,
recibelos a todos riendo en la puerta
e invitalos a entrar.
Da las gracias a todo lo que llegue,
porque cada uno de ellos ha sido enviado
como un guía del más allá.

Rumi




¡El arte de consumir un día! Si fuera posible que nos dedicáramos a ello, convendría que estuviéramos atentos. Si al estar observando todo el día y toda la noche llego a detectar un indicio del Inefable, ¿no habría valido la pena el tiempo invertido observando?... Observar todos los rasgos hermosos que detecto en la Naturaleza. Mi oficio es estar siempre alerta para encontrar a Dios en la Naturaleza... conocer por dónde merodea.

Thoreau




Quiero aprender a bajar la escalera con gracia.
Tengo esta imagen... Quisiera hacerme cada vez más pequeña de una forma relevante...

Carly Simon, hablando de su mastectomía y otras pérdidas personales.




No creo ser mejor que la lombriz: Hace la voluntad de su Creador y no daña a nadie.

Rabi Menahem Mendel de Vitesbsk




No se trata de que la historia sea larga, pero se necesita largo tiempo para hacer que sea breve.

Thoreau

25/06/09

25 junio 2009

Una pequeña historia
(Extraída de M. Gellert)

Hace mucho tiempo hubo un rey que murió y llegó a las puertas del cielo.
Esperaba unas puertas magníficas, pero sólo encontró a San Pedro de pie ante una puertecilla insignificante.
_¿Puedo entrar?
-Veamos -San Pedro consultó sus notas. -Es cierto que has sido un buen rey. Has hecho cosas importantes. Pero has vivido tan identificado con tu corona que no sabría decir si eres algo sin ella. Me temo que no encajarías aquí. Lo siento, pero no puedes entrar.
El rey, consternado, preguntó:
-¿Qué tengo que hacer para entrar? No tengo ningún sitio al que ir.
Bueno -dijo Pedro-. Yo te recomiendo que vuelvas a la tierra y aprendas a ser pequeño.
El rey así lo hizo, y en su siguiente vida eligió deliberadamente un camino no tan grande. Se hizo médico, viajó aprendiendo por todo el mundo, trabajó entre los pobres sin cesar y, aunque no tuvo tiempo de crear una familia, eso no le importó. Finalmente envejeció, murió y se volvió a encontrar ante Pedro.
-Hum -dijo Pedro-, es cierto que has vivido una vida más pequeña, dedicada a los demás, pero ¿no es verdad que te sentías orgulloso de eso, que pensabas que tenías una misión divina y que lo hacías pensando en tu salvación?.
-Bueno- respondió el rey-médico-. ¿Y hay algo malo en ello?
Nada, nada -dijo Pedro- Lo que pasa es que no es pequeño.
Al escucharlo, el rey rompió a gritar e insultar a Pedro, que comentó:
-No, no. Tampoco eso es pequeño. Inténtalo de nuevo.
Así que el rey-médico volvió a la tierra, decidiendo esta vez ser zapatero en una aldea perdida. Se casó con una chica del pueblo, crió un par de hijos y vivió en una casita junto a su taller. Desarrolló una felicidad serena. Disfrutaba con su familia, su trabajo y sus vecinos. Llegó a ser muy viejo, sobreviviendo incluso a su esposa y sus hijos y, aunque estaba solo, seguía gozando de sus días, arreglando zapatos y sentándose de noche frente al fuego, como hacen los viejos.
Finalmente, el zapatero murió y una vez más se encontró con San Pedro a la puertecita del cielo.
-¿Sabes lo que te digo? - exclamó antes de que Pedro pudiera hablar- Lo he pasado tan bien en esta vida que, si quieres, puedes mandarme otra vez a la tierra.
-Venga, hombre, pasa- le dijo San Pedro con una sonrisa.