8/1/10

8 enero 2010

Del blog de Alejandro Serrano "Morning Star" (http://morgensternen.blogspot.com):

RENUNCIA AL TRONO

"A petición de Soledad, escribiré una serie de posts que describan el "antes", "durante" y "después" del despertar espiritual.

Antes de la espiritualidad
Esta etapa se caracteriza por ser una película sin fin hecha de minipelículas. Uno mismo es el personaje principal. Todo tiene que ver con nuestra experiencia. Aun siendo personas altruistas, dicho altruismo ocurre en una pantalla grande frente a nuestros ojos. Somos nuestra audiencia. La vida se trata de nosotros. Antes de la espiritualidad hay drama tras drama, aventura tras aventura y fantasía tras fantasía. En lugar de golosinas, compramos vodka tonics, coronas y martinis para presenciar nuestra historia. Incluimos a los demás pero sólo con el fin de hacerla más interesante. Antes de la espiritualidad uno vive la vida de superestrella (exitosa o trágica). Se trata de: "Mis palabras, mi forma de ser, mi experiencia, mis opiniones, mis dolores, alegrías y miserias". Sólo hay eso. No hay contacto genuino con el resto de la realidad y con las demás personas. No hay diálogos. Las palabras de los demás se incluyen sólo si complementan nuestros monólogos.

Antes hay sufrimiento
En esta fase nuestro mundo está impregnado de una libertad falsa. Antes de la espiritualidad sólo hay movimiento inconsciente que profana la autenticidad de la realidad. La mayoría de las decisiones que tomamos provienen de espejismos con sabor a "así soy", "me llamo 'tal'", "me gusta esto", "me disgusta aquello". Pero son sólo eso: espejismos formados por la costumbre, el tiempo, las caídas, los corazones rotos y las efímeras alegrías. Cuando tales decisiones no producen los resultados que esperamos, la vida duele. Duele mucho. No es para siempre esa amargura/coraje/frustración pero ésta surge una y otra vez. En esos momentos de sufrimiento entendemos (o no) que tal vez debemos cambiar nuestra forma de ser. Si decidimos no hacer nada, tal vez las circunstancias mejoren. Pero tarde o temprano la vida sucede de nuevo. Nuestras estrategias fallan, nuestros planes no se cumplen, nuestros sueños nunca suceden. Esta vez la tragedia no es disfrutable. Es un infierno. Surge, por fin, el deseo sincero de dejar de sufrir. Nos percatamos de que el amor propio sí existe después de todo.

Antes de la meditación
Una vez que adoptamos una vida espiritual, nos imponemos disciplina. Nos hartamos tanto de sufrir que obedecemos (al pie de la letra) las sugerencias de los que no sufren. Después de luchar con nosotros mismos el oleaje cesa. La calma llega. Nos encontramos en una situación completamente nueva. Ante nosotros hay un mundo que no hemos explorado, es una hoja en blanco que no habíamos descubierto. Es una etapa muy desconcertante por que, de repente, ya no hay dramas ni fantasías. La costumbre y la nostalgia nos obligan a revivir las narraciones extraordinarias de nuestras vidas. Es una delicia ser nosotros mismos otra vez. Pensamos: "claro, estoy es lo que soy, ¿dónde me había metido?". Nos prometemos nunca más abandonarnos. Es una experiencia conmovedora que nos hace derramar lágrimas de alegría y tristeza. Provocamos dichas con nuestra música, nuestras ideologías, nuestras formas de ser. Generamos dolor disfrutable de nuestras soledades, penumbras y tardes lluviosas. Desafortunadamente éstas vivencias duran menos tiempo que las que ya sucedieron. De nuevo surgen los vacíos. El mundo se siente raro. Es raro por que de repente se siente sereno. No podemos creer que la tranquilidad sea tan insípida y aburrida. Pero ahí está, necia como una sombra.

Antes de la absorción meditativa
Si nuestro trabajo fue genuino, es decir, si la disciplina dejó frutos, dejaremos de luchar con esa inefabilidad tranquila. Voilà. La incertidumbre se vuelve un mundo fantástico que nos entusiasma. Es como visitar una ciudad nueva, un país nuevo. De hecho, los lugares conocidos se tornan desconocidos. Puede que todavía nos dé miedo admitir lo dormidos que hemos estado, pero ya no rechazamos la posibilidad de que frente a nuestras narices hay un "algo" monolítico que es digno de explorar. Comenzamos a meditar y al principio la meditación nos resulta divertida. Después nos aburre y poco a poco nos desespera. Por todos lados escuchamos que hay trascendencia en el hecho de sentarse a hacer nada. Pero no pasa nada. No hay trascendencia (o eso creemos). Sólo hay una curiosidad que no nos deja en paz. Presentimos que algo está muy cerca, algo está detrás de este muro pesado hecho de nada y, a pesar de que no hemos visto nada, sabemos sin duda de que hay algo detrás de esta inmensa calma.

Antes del insight
Nos intoxicamos de "ahora", de "serenidad", de "indefinición" y de "infinitud". Expandimos nuestro "yo" hasta donde nuestra mente convencional nos lo permita. Nos damos cuenta de que no hay límites. Pero aún estamos aquí. La expectativa es inmensa. ¿Y luego? ¿Qué sigue? Luego sigue desesperación, pero es desesperación necesaria. Es una desesperación como la que sentimos justo antes de mejorar nuestra condición de vida. Se siente como cuando vamos a comprar un nuevo automóvil, teléfono celular o casa. ¿Cómo paso de nivel? ¿Cómo se resuelve este acertijo? Es necesaria la desesperación, es importante agotar todas las posibilidades. Luego nos rendimos. En esa inmensidad, después de la rendición, puede que suceda algo, puede que no.

Antes de la apertura
Henos ahí preguntándonos qué hacer, observando a las demás personas. Reafirmándonos que no somos este cuerpo, esta voz, este observador. Diciéndonos que somos "este momento", "este ahora", "este espacio sin límites". A veces hay silencio mental pero eso no cambia nada. No obstante, hay una motivación muy grande de dar el salto. Nos decimos que estamos en "la mente expandida", que vivimos en percepción unitaria, que hay "calm abiding". Después se desvanecen estas percepciones forzadas y luego surgen dudas genuinas. Nacen dudas sin palabras, dudas sobre nuestra naturaleza. Sin mencionar una sola palabra en nuestra cabeza, nos preguntamos qué sucedería si dejáramos de "hacer algo al respecto", si dejáramos de "luchar por ser", si dejáramos de armar y rearmar esa silueta que creemos que somos. La duda hace que se caiga todo. Se siente como si permitiéramos que los demás ganaran las discusiones verbales. Como si nuestro discurso dejara de ser un punto de referencia para las palabras del otro o para el mundo externo. Simplemente nos damos cuenta de que es absurdo "ser así". Es una pérdida de energía. Mejor "somos" y ya. Sin el "así". En meditación, sin pronunciar una sola palabra mental, sentimos: "Al diablo con el trono, al diablo con nuestra postura".Luego hay dicha, alegría inmensa por nada y comprensión de que ya no tenemos que ser de alguna forma. En el siguiente post hablaré del "durante"".

18 comentarios:

  1. Creo que esto puede ser un gran libro-guia. Voy leyendo y confirmando los pasos así que espero el próximo para saber qué pasará.

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  2. Muchas gracias por la difusión Soledad =). Pronto viene el siguiente post añil, lo prometo!

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  3. Uyyyyyyyyyyy hoy es un texto muy largo, lo dejo para mañana

    namasté

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  4. Gracias Soledad, es un acercamiento real a lo que Es, paso a paso. Esperando la continuación! :)

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  5. Las explicaciones son para la mente, el ego, que se complace en ellas pero la dejan igual que estaba. El Ser no quiere, ni necesita, explicaciones. El Ser sólo quiere ser, siendo.

    Que la Realidad se revele a todos como Realidad para que lo ilusorio de lo que sólo es ilusión, ó concepto, pueda ser visto como lo que es.

    Namasté.

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  6. Soledad, gracias por compartir, espero la segunda parte.

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  7. Alex, gracias por compartir tanto tu experiencia como la de otros habitantes de "la boca del tigre", como decía Ramana.

    Añil, Arianna, Z, Queoquina, gracias por vuestra visita e interés.

    Asun, bienvenida. Te he recordado y llevado en el corazón durante todo este tiempo. Ojalá esa "noche oscura" te sea fructífera e iluminadora.
    En cuanto a lo que comentas, no podría estar más de acuerdo. Pero si leo sin parar, me paso el día obsesionada con el tema, escribo un blog y recorro varias decenas más, es porque ocurre que mi nivel de comprensión,más allá de lo puramente intelectual, o el nivel de comprensión por aquí, que diría Anónima, no es ese al que apuntas.
    Así que si alguien tiene una experiencia que compartir, estoy interesada en escuchar.
    Los textos de los grandes maestros son imprescindibles e iluminadores, pero necesito también saber saber en qué anda y cómo se lo monta la gente de a pie.
    Me alegor infinitamente que hayas decidido volver a participar en nuestra cibershanga.
    Recibe todo mi amor y un inmenso abrazo y ojalá, como dices, la Realidad se revele a todos como Realidad.

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  8. Gracias Soledad por hacernos conocer a morningstar.
    Hay cosas al respecto del "proceso del despertar" que me gustaria tratar con la estrella de la mañana, en su propio blog.
    De todos modos, me sumo al comentaro de adm en cuanto a que todo proceso es de la a a la z, y de por si, una historia mas del ego, esta vez, una bonita historia espiritual.
    La paradoja es que aunque todos sabemos que no hay un antes, mientras y despues de la espiritualidad, el ego necesita de estas referencias. Quizas porque solo caiga verdaderamente de su trono en el mientras, y desde alli el antes y el despues se vean como lo que son, pura memoria o ideación con fines de supervivencia. El mientras es la única Realidad: Siempre es mientras.
    El mapa es para prevenir de los obstáculos, hasta la extinción total ego, pero que ego va a seguir un mapa que lleva hasta su final?
    Ninguno. Todos querran en algun punto escabullirse, conforme su condicionamiento.
    Es mejor sacar el hacha aqui y ahora, mientras asome la cabeza, en el siempre mientras.
    Alli donde no hay oxigeno para respirar, es decir, ninguna historia, ni antes ni depues.
    Alli los mapas ya no valen. Ni siquiera los de los maestros (cuando te aceptaras como maestra soledad, a ti y a todas las personas de a pie?) porque ya "no hay nadie" para seguirlos. Todos los mapas espirituales, este tambien, conducen al abismo, a la desesperacion desesperada de si misma hasta que se reconoce como pura presencia impersonal.
    Y hasta ahi valen.
    El salto, el anhelo, pertenece al corazón de cada uno, y no hay demonio ni angel que nos puedan salvar del exorcismo de morir a la personalidad, a lo personal.
    Esa es mi experiencia: la presencia puede ser algo gradual, si asi lo queremos, o repentina, depende de la historia personal, y de lo que queramos o necesitemos hacer con ella.
    Bien se puede hacer una poda exaustiva, o bien como dice Mooji, ya que la poda es interminable, y hay ue hacerla año tras año, arrancar la mata de raiz. O más bien, dejarmos arrancar por el vendaval de nuestros mas profundos y sutiles anhelos. Empezando por el anhelo del amado, etc...
    Entregándonos a ellos de tal forma que no haya diferencia entre el anhelante, el anhelado, y el anhelo.
    Cuando el alma esta envenenada de anhelo de nada valen las recetas, en único remedio es entregarse al propio anhelo, hasta que no quede nada que anhelar, ni nadie que anhele nada.
    Todo lo demas son trucos, huidas o entretenimientos.
    No anheles al amado, se el amado, pasa al oto lado , y permanece en la certeza, porque lo que anhelas eres tu misma, y nada mas que eso.
    Gracias por el post.
    Ahora me voy a ver a la star.

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  10. Hola, César. Gracias por tu visita y observaciones. Ya hablaremos. Un abrazo.

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  11. Continuando con lo anterior, y sólo respecto a lo que a mí toca, soy quien soy, César, y la única sabiduría que puedo reconocer plenamente es la que resuena en mi interior.
    Haya paz.
    Ah, me ha gustado tu último post más que todos los demás.
    Un fuerte abrazo.

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  12. Hola de nuevo Soledad.
    Mis disculpas, ampliadas a la shanga, por el fuego, la metralla, y lo que sea que sale del volcán. Reconozco que a veces entro en erupción, y no puedo parar. Pero la lava no apunta a nadie, es solo fuego, que quema indiscriminadamente, solo eso.
    No es personal, tambien yo soy quien soy, espacio y fuego.
    La verdad de lo que soy, hoy y ahora, es esta mezcla.
    El espacio no borra los carismas ni las diferencias, los une, los acepta y los respeta.
    Asi que te devuelvo todo el espacio que haga falta, pues en eso somos lo mismo, verdad?
    En lo que a mi respecta siempre ha habido paz. Es que así soy, y mi comprension, tambien es esa. No mas, no menos. No pretendia ser hiriente con nadie, es impersonal, o pretende serlo (quizas, si duele, no lo sea).
    Vere eso, pero solo un momento, el suficiente.
    Y ademas, te estoy agradecido porque tu y la brillante estrella de la mañana, sin quererlo ni saberlo, me habeis recordado algo esencial sobre la compasión:
    Es la virtud que tiene el espacio infinito de ponerse e cualquier lugar sin dejar de ser espacio infinito.
    Por ello, y por lo que te toca, tambien gracias.
    Que las cosas sigan fluyendo, y nosotros con ellas, en ese espacio.
    Haya paz.
    Y si no, al menos silencio, hasta que llegue.
    Un fuertísimo abrazo.

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  15. Chico, no sé qué me pasa contigo que no hago más que suprimir comentarios. Créeme, me has enseñado un montón, pero tal vez no lo que pretendías, sino lo que yo necesitaba.
    No hace falta que haya silencio. Basta que haya paz. Para más detalles (si quieres y sólo si quieres) mi dirección es dediossol@gmail.com
    Un abrazo grande, grande.

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  16. Chica, a veces un reflejo determinado de la consciencia no nos gusta o nos gusta en demasía, y tenemos que quedarnos mirando hasta que vuelve la ecuanimidad.
    Tambien a mi me pasa contigo, y tambien me has enseñado cosas que SI pretendías, empezando por el título de tu blog, antagónico del mío, y terminando por esa esplendida metáfora de que adquirir la presencia es como aprender a montar en bicicleta.
    Pero solo en apariencia.
    Tu eres mucho mas maestra de lo que quieres aparentar, y yo mucho mas discípulo, incluso devoto,o idiota, diria.
    Pero para ver, mas alla de las palabras, las verdades que necesito, tengo que golpear primero el agua, ver lo que se mueve, y despues pedir disculpas. Asi es la cosa, o si no que se lo cuenten a mi parienta.
    Sin duda todos tenemos buenas razones para usar uno u otro vestido, puesto que son siempre intercambiables.
    Para entrar en detalles (mas todavia) te dejo mi mail (boddhisurfer@gmail.com) , porque para mi, te lo repito, el calor, y no el templado, o el frío, es mi estado natural, y al igual que tú, no tengo o no quiero tener acceso a equilibrios teóricos, prefiero mi aparente desequilibrio, en tanto y cuanto sea genuino, y sirva a los demas, en Ese Gran Equilibrio que ni siquiera podemos comprender.
    Asi que si quieres, y solo si quieres, cuentame esos detalles.
    Mientras tanto te/os invito a otra erupcción impersonal, en el post que sigue.
    Si quieres luego comentamos, en privado, para no aburrir mas al personal.
    Un abrazo mas grande toavía.

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